"Beatriz Salas Escarpa ... A mi manera" -
Creé este blog pensando en poner voz a los escritos de muchas personas que en la red reflejaban sus textos. También escribo pequeños relatos que quise compartir con todos vosotros.
Tras varios años de andadura, actualmente ha habido cambios muy significativos porque la empresa donde se colocaban las grabaciones dejó de existir y todo el trabajo realizado se ha perdido. Queda el bello recuerdo y las letras de los autores, a todos ellos GRACIAS.
En mi afán por conocer personas que transmiten, hoy he encontrado a Ana. Su forma de escribir, sus palabras, me han hecho grabar uno de sus poemas para presentaros a otra de mis preferidas. Espero vuestros comentarios y deseo volver a grabar de su blog para que no se pierda la belleza de sus palabras.
NO TE SALVES No te quedes inmóvil al borde del camino. No congeles el júbilo, no quieras con desgana, no te salves ahora ni nunca no te salves, no te llenes de calma. No reserves del mundo sólo un rincón tranquilo. No dejes caer los párpados, pesados como juicios. No te quedes sin labios, no te duermas sin sueño, no te pienses sin sangre, no te juzgues sin tiempo. Pero, si pese a todo, no puedes evitarlo y congelas el júbilo y quieres con desgana, y te salvas ahora y te llenas de calma, y reservas del mundo sólo un rincón tranquilo, y dejas caer los párpados pesados como juicios. Y te secas sin labios, y te duermes sin sueño, y te piensas sin sangre, y te juzgas sin tiempo, y te quedas inmóvil, al borde del camino y te salvas entonces, no te quedes conmigo.
Esa mujer que ves ahí
no tiene nada.
Sus manos no saben de anillos
pero anidan mariposas.
No tiene más adorno sobre su pecho
que dos enhiestas esmeraldas,
ni más vestido que la cubra,
que las huellas que un amante le dejara.
Esa mujer que ves ahí
anda desde siempre pie descalza
y no tiene pasaporte,
ni cédula, ni esperanza,
pero le sobran caminos,
tierras profundas y lejanas,
y aunque no tiene nombre,
los pájaros la llaman.
Esa mujer que ves ahí
no tiene casa…
y para cama le basta una sonrisa.
Se asoma al mundo
por su única ventana
que le confirma que está viva.
Esa mujer que ves ahí
no tiene nada,
más que un gran amor en la distancia
por el que le brotan mil luceros en el vientre,
por el que se viste de luz,
por el que calla,
por el que las nubes se le incendian,
por el que las noches no se acaban.
Esa mujer que ves ahí
a veces ni siquiera sabe si en verdad existe
y entonces se convierte en frágil hierba,
o en ráfaga de viento que asustada
corre a refugiarse en tu palabra.
espero que me encuentres en el polen de un beso, en un septiembre marchito y en la lluvia que azote la ciudad.
le puse mis plumas a un velero y ahora recojo el otoño sobre mareas de sueños.. cambié el ocre por aguacero y me puse a navegar.
Chopin se hace trizas viendo tu faro a lo lejos, la luna se descuelga del techo y las estrellas.. ya no guardan deseos para hacerlos realidad.
me voy.. me marcho de ti pero me quedo con un verso clandestino que se ha roto entre mis dedos y una gota de rocío anegando mi jardín.
me bajo de este vagón que hace ruido, me voy del malecón del olvido con mi maleta vacía y un poema hecho pedazos, con un lienzo sin abrazos y un jacinto dormido sobre los lirios azules que cogí para ti.
Hay días especiales, días diferente, días que no saben de rutinas, días de amor. Hoy es un día de amor, de amor saliendo por los poros, por el brillo de los ojos, por las yemas de los dedos que no paran de buscar y rozar. Hoy es un día de mucho amor porque el amor rodea nuestra vida y nuestro hogar.
Agua del arroyo blanco, agua pa saciar mis labios, agua de tu primavera, de mi zalamera pa mi corazón. Eres para mí como agua clara, que corre hacia mi corazón como un río, que nace y que muere en el fondo del mar. Eres para mi como la luna, desnuda ante la noche, guiando mis pasos hasta el amanecer. Siempre para mí eres lo primero. aunque falte el dinero, te quiero. Yo sin oro ni plata te espero hasta el atardecer. Tu serás la calma y el consuelo y el aire que me falta algunas veces, agua del arroyo blanco, agua pa saciar mi sed. Quiéreme, como se quiere por primera vez, quiéreme quiéreme, para los restos de la vida Y quiéreme, como se que tú lo hacías, y quiéreme de noche, quiéreme de dia, quiéreme, como se quiere por primera vez, quiéreme, quiéreme para los restos de la vida, quedate que mi alma es una bulería. Agua del arroyo blanco, agua pa saciar mis labios, agua de tu primavera, de mi zalamera pa mi corazón. Te susurraré mil veces al oído que jamás buscaré nada fuera de ti jamás besaré como te beso a ti, créeme. Créeme porque es tan cierto lo que digo como lo es el sentimiento de un suspiro, como el frío que siente tu piel, sin abrigo, sin besos, sin sed. Quiéreme, como se quiere por primera vez, quiéreme quiéreme, para los restos de la vida Y quiéreme, como se que tú lo hacías, y quiéreme de noche, quiéreme de dia, quiéreme, como se quiere por primera vez, quiéreme, quiéreme para los restos de la vida, quedate que mi alma es una bulería. pero déjate llevar por el sueño que una vez vivimos, que una vez te di. quiéreme, como se quiere por primera vez, quiéreme quiéreme para los restos de la vida quiéreme como se que tu lo hacías y quiéreme de noche quiéreme de día porque te querré aunque te cueste sonreir, amor te querré, y te daré a puñaditos las caricias. quedate que mi alma es una buleria. oh, no, no, no oh, no, no, no Nuria Fergó y Manu Tenorio
Este nuevo día ha abierto los brazos,
La luz lo llena todo,
flores y pajaros vuelan saludando la mañana,
luces y estrellas les acompañan.
El arcoiris, se ha vestido de fiesta.
Mira este palacio, un siglo nos rodea.
Nuestros seres más queridos, han venido para arromparnos y
para hacernos sentir queridas.
Este bello salón, nos da la bienvenida
¡Todo está preparado!
Eres la brisa suave que acaricia mis sentidos.
Como nubes de algodón, me abrazas y me quieres,
consigues que mi vida
cobre otro sentido en cada sonrisa,
en cada detalle, en cada mirada.
Llegaste a mi vida como un soplo de aire fresco,
y sin condiciones, me has hecho crecer, creer
y sentirme una mujer nueva,
llena de paz y amor.
No creo que haya nada que colme la existencia de una persona
como este amor profundo y sincero que siento yo por ti.
Sé que juntas podremos recorrer el camino y enfrentarnos a todas las sorpresas que nos vaya deparando el destino.
Llegaste borrando los fracasos de mi mente,
llenándome de caricias diferentes,
salvándome del pozo de amargura,
donde me encontraba yo.
Me diste el agua de tu fuente cristalina,
me diste el beso que sin darse se adivina,
cuando estaba sedienta de cariño sin medida,
cansada de dar amor,
de volar siempre buscando la fantasía,
de nido en nido, como paloma perdida,
muy cansada de secretos y mentiras,
buscando... Tu Gran Amor,
ese, que es capaz de enamorase
y de enamorarme cada día,
que vela mi sueño, mientras que duerme mi vida
que me mira siempre con la mirada encendida,
igual que te miro yo.
Dame tu mano sin temor a equivocarte,
si tu me quieres, yo nunca voy a fallarte.
Dame las cosas que jamás supieron darme
y yo...
yo te llenaré de amor.
Hoy es un día especial,
un día para disfrutarlo,
un día que no olvidaremos.
Voy susurrando sueños. Un te quiero sin hablar Deseos sin gritar Roces buscados Besos callados. Los ojos abiertos y con apenas voz me recreo en el placer que me da tu cuerpo.
Con el silencio de la noche y la oscuridad como aliada Voy susurrando deseos. Bajito, casi en silencio Para que no te despiertes.
Otra forma de hacer "Arte"
Desde que vi este anuncio en televisión me quedé muda, atenta, llena de sentimientos. Creo que debo hacer un homenaje a los publicistas que saben llegar a nuestros corazones y convierten, esos minutos de espera, en otra manera de captarnos, de sorprendernos y de hacernos SENTIR algo noble y bueno. Esta publicidad, además, habla de amor a los padres, de respeto y de orgullo. Bravo por ellos, quién quiera que sean los creadores.
Ya me gustaría a mí darle un abrazo al guionista, al director, a los actores de esta "obra maestra".
Quiero darle las gracias a mi amigo Ramón por mandarme el link que ahora puedo compartir con todos vosotros.
Y otra maravilla, del año 2009, que agradezco me enviara mi queridísima amiga Teresa por hacerme llegar "sentimientos", para mí algo tan importante como la comida de cada día porque, qué sería de mí sin sentir de esta manera la bondad de las personas. La vida no valdría la pena sin esa bondad que algunos dan a manos llenas. Gracias a todos los seres buenos que nos rodean.
Como dice John Grogan (Owen Wilson) : “Un perro no se fija en autos costosos, casas de lujo o ropa de marca, él sólo necesita una varita para que se la tires y lo hagas jugar. A él no le importa si eres rico o pobre, educado o inculto, inteligente o tonto. Dale tu corazón y él te dará el tuyo”. (en Marley y yo).
Tras el telón un sofá viejo
y algunos cuadros
que nadie descolgó.
La mesa en donde escribo poemas..
quimeras que lanzo al mar
desde un avión.
Botellas vacías para encerrar cada sueño,
una pluma sin tinta
y unos versos de amor.
Al otro lado
tu voz ajada y marchita
recita poesias
bajo una luna de cartón.
El otoño se acerca
y siento frío en la distancia,
la aurora se incendia en el borde de mi cama,
guardo en caracolas
el eco de tu voz.
Quizás algún día
te pierda y sólo me quede
tu risa de flores
sobre la arena,
o tu boca de miel
se olvide de besarme
y tus brazos como rama de almendro
ya no retengan mi cuerpo como una flor.
Quizá,
tras el telón no haya habido nunca nada
y estemos solos tú y yo,
atando con lazos los latidos que se escapan,
hilvanando con sueños
esta historia de amor.
Muchas personas que realizan una toma de conciencia y ven claramente sus propios límites, hábitos negativos, ideas locas, sentimientos ajenos implantados por la familia y la sociedad, deseos provocados por la publicidad industrial y tantas otras cosas, dicen:”Bueno, ya me di cuenta de la trampa que me aprisiona, pero soy incapaz de salirme de ella, ¿cómo hago para eliminarla?”. La siguiente anécdota les puede ser útil: En la pequeña ciudad de Chile, donde nací, Tocopilla, vivíamos junto al cuartel de bomberos. Yo, a menudo, iba a jugar en el patio del cuartel con los hijos del cuidador. Un día asistí a una escena que marcó profundamente mi espíritu. El hijo más pequeño, entre las herramientas de trabajo de su padre, encontró un cuchillo y, sin darse cuenta del peligro que eso entrañaba, se puso a jugar con él. Su inocencia no le permitía comprender el uso del arma. Para él era solamente un trozo de metal que emitía resplandores fantásticos. Por milagro lo tomó por el mango y no por la hoja. Cuando su padre lo vio, aterrado trató de quitárselo. Pero el niño cerró sus puños en torno del asa y comenzó a llorar. De nada valieron advertencias, promesas, amenazas de castigo o mimos. El muchachito no estaba dispuesto a entregar su tesoro. Arrebatárselo por la fuerza era peligroso: un movimiento brusco podía cercenarle un dedo. Cuando su abuelo vio esto, cortó un pedazo de madera del largo del cuchillo, le amarró unas cuantas cintas de colores, un par de cascabeles y agitando y haciendo sonar el juguete, se lo ofreció a su nieto, al mismo tiempo que, suavemente, trataba de recuperar el arma. El niño, con alegría renovada, abrió sus dedos, soltó el filoso cuchillo y asió el trozo de madera para seguir jugando. Una vez que una persona adquiere un hábito, es muy difícil quitárselo bruscamente sin darle otro en cambio. Es por esto que los remedios bruscos, los cambios instantáneos de nada sirven. Si se le coarta un vicio, el adicto lo cambiará por otro igual o peor. Para que haya una renovación profunda, se debe sustituir una actividad nociva por otra un poco más útil sin que el afectado sufra y, de cambio en cambio, lograr que el sujeto vaya llegando a una actividad provechosa… Si queremos salirnos de la trampa del ego es útil que comencemos por transformar la imagen que tenemos de nosotros mismos incorporando poco a poco nuevas informaciones: cambiar nuestra manera de vestirnos, cambiar la ubicación de nuestros muebles, cambiar de territorio, desprendernos de los objetos inútiles, cesar de frecuentar amistades infecundas devoradoras de nuestro tiempo, hacer cosas que nunca hemos hecho, estudiar algo nuevo, si se es un intelectual hacer trabajos manuales, si se es ajeno a la música, estudiar canto o un instrumento, practicar un arte marcial, aprender a fabricar pan, escribir un poema diario, integrar un grupo de ayuda social, etc. Las posibilidades de nuevas actividades son infinitas. Socialmente, las reformas relámpago solo producen mejoras superficiales; bajo esos cambios, los vicios del ciudadano continúan… Es importante tomar conciencia del lenguaje con el que nos programan. Lenguajes caducos provocan realidades deformes. Los “valores guerreros” nos mutilan los valores humanos. La exaltación de la “competencia” nos impide la colaboración. La “lucha por el crecimiento industrial” nos hace olvidar la producción sana. Por el culto al dinero olvidamos al Dios interior. Por el terror de perder lo que creemos tener, perdemos la alegría de vivir. Durante muchos años, cada mañana al despertarme, celebré el milagro de estar aún vivo, lanzando carcajadas.
Cuando yo llegue a vieja -si es que llego- y me mire al espejo y me cuente las arrugas como una delicada orografía de distendida piel.
Cuando pueda contar las marcas que han dejado las lágrimas y las preocupaciones, y ya mi cuerpo responda despacio a mis deseos.
Cuando vea mi vida envuelta en venas azules, en profundas ojeras, y suelte blanca mi cabellera para dormirme temprano -como corresponde-.
Cuando vengan mis nietos a sentarse sobre mis rodillas enmohecidas por el paso de muchos inviernos, sé que todavía mi corazón estará -rebelde- tictaqueando y las dudas y los anchos horizontes también saludarán mis mañanas.
Quiero enfriarme a montones este invierno, hasta calarme los huesos, hasta oír tiritar mis dientes blancos y saber que mi nariz esta roja. Quiero salir a la calle cuándo nieve y quitarme la ropa para enterrarme en ella y fundirme en ese color blanco. Quiero que me den jarabe para la tos y que al llegar a casa con el tembleque me riñan de verdad porqué un poquito más y mi congelo. Quiero que luego no me pueda mover de entre tus mantas, y que tu me abraces fuerte fuerte para darme calor, y que me prepares muchos colacaos calientes y besos de esquimal entre las sábanas. Será el mejor invierno de todos. Ya veras.
Paseando por la red, hoy he descubierto una escritora que me ha sorprendido. Leer sus poemas me ha despertado y me ha hecho recrearme en sus palabras, palabras llenas de sentido y ternura. Quiero presentaros a MY.
Este amor
Quizá sea el amor,
un suspiro imperfecto,
frágil como el cristal,
que quiebra en los días de silencio...
O quizá sea el amor,
este amor,
un arrullo de flores y versos,
una gota de rocío
que empaña las pupilas de felicidad.
Quizá...
este abril rompa su crepúsculo
y estalle su crisálida en mis brazos
y seamos beso en los párpados,
semilla en los labios,
botellas lanzadas al mar.
Pero quizá esta noche
el mundo se desarme
y yo te abrace
y no quede lugar en el mundo
donde puedan encontrarnos...
O quizá,
volemos con el aire
y seamos un soplido del viento,
un lienzo vacío
pincelado con abrazos,
y me quede
para siempre
perfilando la luna
con tu cuerpo en mi regazo,
engarzando cada sueño a tu lado
hasta que vuelvas a despertar.
Te juro que me siento
como si hoy fuera la primera vez que te he amado
pletórico mi cuerpo,
pletóricas mis manos.
Te juro que no intento
quedarme ni un segundo fuera de esta primera vez
ni me querré marchar de la segunda.
No hay excusas.
Mírame.
Si hasta tú lo has notado.
Dímelo.
Dímelo otra vez.
Entonces cobran vida tus manos, que intentan abarcar lentamente mis pechos. Y tu boca, se acerca muy despacio, y besas y muerdes y me miras, y entonces...
te preguntaré otra vez, como cada primera vez contigo:
Ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes y a no decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles. Si me das fortuna, no me quites la razón. Si me das éxito, no me quites la humildad. Si me das humildad, no me quites la dignidad.
Ayúdame siempre a ver la otra cara de la medalla. No me dejes inculpar de traición a los demás por no pensar igual que yo. Enséñame a querer a la gente como a mí mismo y a no juzgarme como a los demás. No me dejes caer en el orgullo si triunfo, ni en la desesperación si fracaso.
Más bien recuérdame que el fracaso es la experiencia que precede al triunfo. Enséñame que perdonar, es un signo de grandeza y que la venganza, es una señal de bajeza. Si me quitas el éxito, déjame fuerzas para aprender del fracaso. Si yo ofendiera a la gente, dame valor para disculparme y si la gente me ofende, dame valor para perdonar.
¡Señor... si me olvido de ti, nunca te olvides de mí!
...Y es que una sueña con irse de vacaciones pero cuando está lejos, sueña con volver, sobre todo si son días sin parar como han sido las dos últimas semanas. Un gran placer ver a tantas amigas y sentir su cariño, ya solo por eso, ha valido la pena el calor y el cansancio.
He empezado a grabar y ha sido de la mano de mi libro de cabecera: Pablo Neruda "Antología Poética". Os iré colgando algunos de los "Veinte poemas de amor" esperando que os gusten.
siempre recién caída del Paraíso:
plena y pura,
mejilla arrebolada de la aurora!
Qué difíciles son comparados contigo,
los frutos de la tierra,
las celulares uvas,
los mangos tenebrosos,
las huesudas ciruelas,
los higos submarinos.
Tú eres pomada pura,
pan fragante,
queso de la vegetación.
Cuando mordemos tu redonda inocencia,
volvemos por un instante,
a ser también recién creadas criaturas:
aún tenemos algo de manzana.
Yo quiero una abundancia total,
la multiplicación de tu familia,
quiero una ciudad,
una república, un río Mississipi de manzanas,
y en sus orillas, quiero ver
a toda la población del mundo unida,
reunida en el acto más simple de la tierra:
mordiendo una manzana.
Pensando, enredando sombras en la profunda soledad.
Tú también estás lejos, ah! más lejos que nadie.
Pensando, soltando pájaros, desvaneciendo imágenes,
enterrando lámparas.
Campanario de brumas, qué lejos, allá arriba!
Ahogando lamentos, moliendo esperanzas sombrías,
molinero taciturno,
se te viene de bruces la noche, lejos de la ciudad.
Tu presencia es ajena, extraña a mí como una cosa.
Pienso, camino largamente, mi vida antes de ti.
Mi vida antes de nadie, mi áspera vida.
El grito frente al mar, entre las piedras,
corriendo libre, loco, en el vaho del mar.
La furia triste, el grito, la soledad del mar.
Desbocado, violento, estirado hacia el cielo.
Tú, mujer, qué eras allí, qué raya, qué varilla
de ese abanico inmenso? Estabas lejos como ahora.
Incendio en el bosque! Arde en cruces azules.
Arde, arde, llamea, chispea en árboles de luz.
Se derrumba, crepita. Incendio. Incendio.
Y mi alma baila herida de virutas de fuego.
Quién llama? Qué silencio poblado de ecos?
Hora de la nostalgia, hora de la alegría, hora de la soledad,
hora mía entre todas!
Bocina en que el viento pasa cantando.
Tanta pasión de llanto anudada a mi cuerpo.
Sacudida de todas las raíces,
asalto de todas las olas!
Rodaba, alegre, triste, interminable, mi alma.
Pensando, enterrando lámparas en la profunda soledad.
Quién eres tú, quién eres?
En mi cielo al crepúsculo eres como una nube
y tu color y forma son como yo los quiero.
Eres mía, eres mía, mujer de labios dulces,
y viven en tu vida mis infinitos sueños.
La lámpara de mi alma te sonrosa los pies,
el agrio vino mío es más dulce en tus labios:
oh segadora de mi canción de atardecer,
cómo te sienten mía mis sueños solitarios!
Eres mía, eres mía, voy gritando en la brisa
de la tarde, y el viento arrastra mi voz viuda.
Cazadora del fondo de mis ojos, tu robo
estanca como el agua tu mirada nocturna.
En la red de mi música estás presa, amor mío,
y mis redes de música son anchas como el cielo.
Mi alma nace a la orilla de tus ojos de luto.
En tus ojos de luto comienza el país del sueño.
Poema 14 Juegas todos los días con la luz del universo. Sutil visitadora, llegas en la flor y en el agua. Eres más que esta blanda cabecita que aprieto, como un racimo entre mis manos cada día. A nadie te pareces desde que yo te amo. Déjame tenderte entre guirnaldas amarillas. Quién escribe tu nombre con letras de humo entre las estrellas del sur? Ah... déjame recordarte cómo eras entonces, cuando aún no existías. De pronto, el viento aúlla y golpea mi ventana cerrada. El cielo, es una red cuajada de peces sombríos. Aquí vienen a dar todos los vientos, todos. Se desviste la lluvia. Pasan huyendo los pájaros. El viento. El viento. Yo sólo puedo luchar contra la fuerza de los hombres. El temporal arremolina hojas oscuras y suelta todas las barcas que anoche, amarraron al cielo. Tú estás aquí. Ah, tú no huyes. Tú me responderás hasta el último grito. Ovíllate a mi lado, como si tuvieras miedo. Sin embargo, alguna vez corrió una sombra extraña por tus ojos. Ahora, ahora también, pequeña, me traes madreselvas, y tienes hasta los senos perfumados. Mientras, el viento triste, galopa matando mariposas. Yo te amo, y mi alegría muerde tu boca de ciruela. Cuánto te habrá dolido acostumbrarte a mí, a mi alma sola y salvaje, a mi nombre que todos ahuyentan. Hemos visto arder, tantas veces el lucero, besándonos los ojos y sobre nuestras cabezas destorcerse los crepúsculos en abanicos girantes. Mis palabras llovieron sobre ti, acariciándote. Amé, desde hace tiempo tu cuerpo de nácar soleado. Hasta te creo dueña del universo. Te traeré de las montañas flores alegres, copihues, avellanas oscuras y cestas silvestres de besos. Quiero hacer contigo, lo que la primavera hace con los cerezos. Pablo Neruda
Poema 13 He ido marcando con cruces de fuego el atlas blanco de tu cuerpo. Mi boca era una araña que cruzaba escondiéndose. En ti, detrás de ti, temerosa, sedienta. Historias que contarte a la orilla del crepúsculo, muñeca triste y dulce, para que no estuvieras triste. Un cisne, un árbol, algo lejano y alegre. El tiempo de las uvas, el tiempo maduro y frutal. Yo que viví en un puerto desde donde te amaba. La soledad cruzada de sueño y de silencio. Acorralado entre el mar y la tristeza. Callado, delirante, entre dos gondoleros inmóviles. Entre los labios y la voz, algo se va muriendo. Algo con alas de pájaro, algo de angustia y de olvido. Así como las redes no retienen el agua. Muñeca mía, apenas quedan gotas temblando. Sin embargo, algo canta entre estas palabras fugaces. Algo canta, algo sube hasta mi ávida boca. Oh poder celebrarte con todas las palabras de alegría. Cantar, arder, huir, como un campanario en las manos de un loco. Triste ternura mía, qué te haces de repente? Cuando he llegado al vértice más atrevido y frío mi corazón se cierra como una flor nocturna. Pablo Neruda
Rouser, amiga. Siempre cerca, siempre pendiente, atenta y buena amiga. Me gustó conocerte con tu guitarra y cantándonos: "palabras de amor (J. M. Serrat)". Desde entonces te has hecho un hueco en nuestros corazones. Hoy quiero dedicaros esta lectura a ti y a Sarai, buena elección la que me habeis sugerido, para felicitaros por esa nueva andadura vuestra. Qué los dioses os bendigan. Poema 12 Para mi corazón basta tu pecho, para tu libertad bastan mis alas. Desde mi boca llegará hasta el cielo lo que estaba dormido sobre tu alma. Es en ti la ilusión de cada día. Llegas como el rocío a las corolas. Socavas el horizonte con tu ausencia. Eternamente en fuga como la ola. He dicho que cantabas en el viento como los pinos y como los mástiles. Como ellos eres alta y taciturna. Y entristeces de pronto como un viaje. Acogedora como un viejo camino. Te pueblan ecos y voces nostálgicas. Yo desperté y a veces emigran y huyen pájaros que dormían en tu alma. Pablo Neruda
Casi fuera del cielo, ancla entre dos montañas,
la mitad de la luna.
Girante, errante noche, la cavadora de ojos.
A ver cuántas estrellas trizadas en la charca.
Hace una cruz de luto entre mis cejas, huye.
Fragua de metales azules, noches de las calladas luchas,
mi corazón da vueltas como un volante loco.
Niña venida de tan lejos, traída de tan lejos,
a veces fulgurece su mirada debajo del cielo.
Quejumbre, tempestad, remolino de furia,
cruza encima de mi corazón, sin detenerte.
Viento de los sepulcros acarrea, destroza, dispersa tu raíz soñolienta.
Desarraiga los grandes árboles al otro lado de ella.
Pero tú, clara niña, pregunta de humo, espiga.
Era la que iba formando el viento con hojas iluminadas.
Detrás de las montañas nocturnas, blanco lirio de incendio,
allá nada puedo decir! Era hecha de todas las cosas.
Ansiedad que partiste mi pecho a cuchillazos,
es hora de seguir otro camino, donde ella no sonría.
Tempestad que enterró las campanas, turbio revuelo de tormentas
para qué tocarla ahora, para qué entristecerla.
Ay seguir el camino que se aleja de todo,
donde no está atajando la angustia, la muerte, el invierno,
con sus ojos abiertos entre el rocío.
Poema 10 Hemos perdido aún este crepúsculo. Nadie nos vio esta tarde con las manos unidas mientras la noche azul caía sobre el mundo. He visto desde mi ventana la fiesta del poniente en los cerros lejanos. A veces como una moneda se encendía un pedazo de sol entre mis manos. Yo te recordaba con el alma apretada de esa tristeza que tú me conoces. Entonces, dónde estabas? Entre qué genes? Diciendo qué palabras? Por qué se me vendrá todo el amor de golpe cuando me siento triste, y te siento lejana? Cayó el libro que siempre se toma en el crepúsculo, y como un perro herido rodó a mis pies mi capa. Siempre, siempre te alejas en las tardes hacia donde el crepúsculo corre borrando estatuas. Pablo Neruda