By GINO (Fidel Ginoris)
H O G A R
tener ramas y ser tan verde como tus ojos,
o gris, como la lluvia en los suburbios de Santiago.
Una casa tiene nombre y hasta sueños
en los que acunar las hojas
que le crecen en cada primavera.
Una casa, puede ser un beso que compartir, con quien llega cansado
a reposar sus huesos después del aguacero.
yo tengo la tierra abonada y la vereda
y hasta las ventanas, esperando.
