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viernes, 30 de diciembre de 2011

Mercedes Pinto - La verdad es el camino - Del Blog "Soy mi palabra "




La verdad es el camino
By Mercedes Pinto


No encontraba nada más difícil que decir siempre la verdad; 
siquiera conversar con el pez trémulo de su pecera; 
siquiera esquivar la eterna y atenta mirada de la luna llena; 
siquiera burlar al siempre certero Cupido; 
o alcanzar una estrella de un solo salto. 
No hallaba pirueta más imposible que mirar frente a frente, con la garganta abierta, de par en par, y las pupilas recién lavadas.
Sentía tanto haberse instruido en el engaño por el camino… 

¡Cómo lo sentía! 
A veces pensaba que la vida se dividía irremediablemente en dos tramos: en el primero te afanabas en aprender a mentir 
y en el segundo en desaprender las falsas lecciones; 
en recuperar la inocencia, la ingenuidad, el candor… en desandar el camino. 
Pero no parecía posible volver atrás. 
Seguía, y seguía, y seguía… No parecía posible sobrevivir sin mentir cada vez más y mejor. Y a veces quería morirse; y moría por una verdad. “¡Mi reino por la verdad!”, exclamó.
Tal vez porque estuvo demasiado tiempo en el nido, y siempre hubo quien le pusiera una tierna lombriz en el pico; 

tal vez por ello supo tarde que a veces, las más de las veces, el alimento nace del mismo barro; y ya con canas se espantó.
Estaba cansada, hastiada de tanta farsa, del “ser” y el “estar” sobre peanas de lodo. 
Sentía que un leve soplido arrasaría como ventisca el escaso polvo que quedaba de la niña que fue. Y que debía cerrar y sellar puertas y ventanas antes de la llegada del invierno. Pero brillaba tanto el oro bajo el cielo al otro lado… 
“¡Fuera ángeles y demonios seductores!, no me interesáis. 
¡Fuera risas y llantos!, dejad mi semblante sereno. 
¡Fuera de mi casa, duendes hechiceros, que venís cargados de sorpresas, blancas o negras!, no alborotéis a la niña, que duerme; que sueña arrebujadita en la la existencia plena, verdadera. En la verdad”,
gritaba a la noche que quería despertarla y llevársela.


Mercedes Pinto