Este Poema de Mario Benedetti para mi querida Pepa en su cumpleaños.
"Las gente que me gusta"
Corría el año 2006 y mi vida, mi
mundo, se había puesto patas arriba (no exagero, pero eso es otro capítulo).
Llegamos en agosto a Doncaster y nos instalamos para una larga temporada mis
tres hijos y yo. La casa no podía ser más bonita y cumplía todas las expectativas
que me había imaginado desde que con 17 años conocí este maravilloso lugar y
soñé con regresar.
Habitualmente entraba a chatear
para conservar las amigas que tenía en la red y una de ellas, hacía unos meses,
había creado “una radio por internet”.
Yo había hecho mis pinitos en Onda Cero, de la mano de Mazda que me sponsorizo,
con un programa semanal y estaba más que acostumbrada a los micrófonos, aunque
sin técnico, teniendo que hacerlo todo yo, botones, pantallas diferentes
(winamp, Audacity, chat), era otra cosa. 
Mi hijo me ayudó a bajarme los
programas que se necesitaban, a encontrar las primeras canciones que
acompañaran mi emisión y poco más. Delante de mi, dos horas de programa para
que dentro del buen hacer de cada responsable, decidiera qué me gustaría
compartir con mis oyentes.
Estaba bastante perdida pero Solibiza
me había pedido ayuda y no supe negarme. Su idea era tener una emisión las 24
horas del día, sin interrupción, con locutoras de cualquier lugar del mundo en
franjas de 2 horas por persona. Si alguna fallaba, otra ocuparía su lugar, y
cada una desde su privacidad. El reto era tan atractivo que me impliqué y tras
escuchar que algunas leían, empecé lo que me descubriría como lo que he llegado
a ser, “actriz de doblaje y locutora”. Solibiza leía y me encantaba escucharla,
Sweetdreams me ayudó a sacar esa voz que llevamos todos dentro y Pepa, mi gran
amiga Pepa, me ayudó en todo lo demás.
Hoy es el cumpleaños de “mi Pepa-46”,
(jajajajaj cada año cambiaba su Nick), mi hermana pequeña, como la llamo yo y
quiero rendirle homenaje porque así lo siento y porque pensar en ella (siempre
en la distancia) me hace rememorar una etapa que me hizo muy feliz a su lado.
Yo emitía de muy buena mañana,
soy madrugadora de por vida y aprovechaba la quietud del alba para que en mi
tiempo fueran alternándose las lecturas con las canciones que iba intercalando.
Me costó encontrarlas porque no he escuchado mucha música y quería sorprender
con las que me parecía de la mejor calidad. Cuando yo terminaba estaba ella, la
que nos hacía reír, la que a todas intentaba ayudar, la que no sabe decir No a
nadie y la que junto a mí, mano a mano y con mucho esfuerzo, pudimos levantar
un poquito más aquello en las mañanas, durante unos meses (los que nos
dejaron). Era mágico, sí, porque aún no mucha gente conocía la apasionante
manera de comunicarse por radio, en directo, con un chat abierto para comentar
y hacer peticiones, todo con la mejor voluntad y ganas de hacer nuestro trabajo
lo mejor posible, sin que nadie nos enseñara y poniendo toda la carne en el
asador, como se suele decir.
Quiero decirle a Pepa que sin
ella no habría podido, que me ayudó, alentó, y me hizo aprender mucho y bien.
Que se esforzó y favoreció a que esa radio fuera para arriba y llegara a contar
con más de 33 personas emitiendo desde lugares tan dispares como N.Y., Madrid,
Londres, Salta (Argentina), BBAA, Barcelona, Perú, Tenerife, Gran Canaria,
Sevilla, … El éxito de la idea de Solibiza fue rotundo y sin duda la ayuda para
muchas, oyentes y locutoras que dieron mucho para acompañar y hacer felices a
las demás.
Querida Pepa, brindo por ti en
este día tan bonito y por esta amistad que dura en el tiempo con todo el cariño
del que somos capaces de demostrarnos.
MUCHAS FELICIDADES EN TU DIA
Siempre en mi corazón, ya lo
sabes querida.
Beatriz Salas












