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miércoles, 6 de marzo de 2013

De vuelta al día a día y casi recuperada













¿Desayunamos juntos?


Bueno pues... por fin puedo decir que me he sentado ante el ordenador porque ya me siento mucho mejor. Ayer, a los 13 días, ya salí a la calle con un carrito que me han dado en el hospital (ya no muletas) y pude llegar hasta la consulta cercana y a la farmacia. 

¡Qué bien hace al alma poder valerse por si misma! Y de nuevo al trabajo, hoy tengo la primera convocatoria tras la operación y estoy feliz de “estar de vuelta”.
Quiero daros las gracias por todas las muestras de cariño que recibo a diario y por el apoyo, detalles, y tanto como me hacéis sentir.

Y la vida sigue y las noticias nos invaden: ayer murió Chávez, precisamente el mismo día que murió Stalin, el 5 de marzo de 1953, hace 60 años, y sus seguidores le lloran y tantas personas se alegran… como siempre pasa con los líderes.

He estado reflexionando mucho sobre qué hacer con el blog.
Ya no tengo la misma posibilidad y prontitud de grabar que antes porque, al vivir lejos del estudio no es fácil, pese a que ahora es “mi momento”, cuando mejor me siento para leer vuestros sentimientos… iré viendo cómo organizarme para seguir descubriendo tantos y tantos “hadas de las palabras” como yo os llamo.

Estoy de vuelta y me siento bien.

Abrazoss a todos vosotros.

Beatriz Salas

domingo, 10 de febrero de 2013

María Victoria Alonso Cabezas - Desde mi olvido




María Victoria Alonso es una escritora que he conocido hace poco 
de la mano de mi buena y muy admirada amiga Margarita Cabezas, que me envió un libro sorprendente y que hoy quiero presentaros, a través de este homenaje a su obra. 
He querido grabar el inicio, sus primeras letras, para que os ayude a abrir el libro y empezar a dejaros atrapar por él.






Desde mi olvido

Abrí los ojos para descubrirme en medio de una densa bruma. Estaba completamente aturdido, sin saber dónde me encontraba. Casi creía sentir todavía el peso de una espada sobre mi pecho, aunque no había nada. Parpadeé un par de veces, sin atreverme a mover ni un solo músculo, por si acaso aún hubiera enemigos ocultos, pero todo parecía tranquilo. Apenas un par de segundos antes estaba convencido de que mi vida iba a acabar. Todavía podía ver a aquel hombre, blandiendo sus armas ante mí. Aún sentía el olor de la hierba que aplastaba con mi cuerpo cuando la hoja de la espada surcó el viento. Aquel silbido seguía sonando en mis oídos. No entendía qué había pasado, ni por qué de pronto se había hecho la oscuridad ante mí. Mis ojos se habían cerrado con dulzura, y mis manos se habían movido lentamente, buscando algo a lo que aferrarse, sin encontrar más que briznas de hierba teñida de sangre. Y aunque aún sentía el olor de la tierra húmeda, no me encontraba igual. Mi miedo había desaparecido, y en cuanto me di cuenta de que estaba completamente solo, pude percibir una calma inusual dentro de mí.

Autora: María Victoria Alonso Cabezas

viernes, 8 de febrero de 2013

Wayne Dyer - Tus zonas erróneas


Mis queridos amigos,
desde que dejé de grabar los poemas de las personas que me sorprendían por la red con su "forma de llegar a mí", por diferentes motivos y no por dejadez, siempre que puedo os cuento o subo lo que para mí es importante y quiero compartir para que se propague. Estoy en puertas de una dolorosa operación y eso retrasará el que retome mi ritmo de grabaciones. Ayer pude grabar algo, arañando tiempo a mi disponibilidad, que subiré en cuanto Ruth la tenga lista con la música adecuada.
Hoy, desde mi descanso obligado he encontrado este video, este libro-audio que me ha parecido fenomenal para tantas y tantas personas que están pasando por momentos de soledad, decepción y por consiguiente, de tristeza. Es mi regalo para hoy y estoy feliz de podértelo ofrecer.
Yo os propondría que os obligarais a escucharlo y solo tras hacerlo, poner vuestro comentario. Creo que es una gran hazaña que Wayne Dyer nos haya brindado la posibilidad de simplemente relajarnos y escucharle sin tener que "ponernos a leer". 
Déjate arrullar por su voz, pon tu mente en comprender lo que te va diciendo y estoy convencida, segura, de que te "vendrá bien".

Haz un alto en tu camino y aprende a quererte y a mejor vivir.

¡SOLO TIENES QUE ESCUCHARLO!




Feliz Fin de Semana

Beatriz Salas