"Beatriz Salas Escarpa ... A mi manera" -
Creé este blog pensando en poner voz a los escritos de muchas personas que en la red reflejaban sus textos. También escribo pequeños relatos que quise compartir con todos vosotros.
Tras varios años de andadura, actualmente ha habido cambios muy significativos porque la empresa donde se colocaban las grabaciones dejó de existir y todo el trabajo realizado se ha perdido. Queda el bello recuerdo y las letras de los autores, a todos ellos GRACIAS.
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jueves, 12 de julio de 2012
Stela Mar Her - Las manos de mi madre
Hace un tiempo, Stela (que siempre está cerquita de mis entradas), me sorprendió con un magnífico texto que me conmovió y me llegó al corazón. Le pedí grabarlo y por azares de la vida se retraso tanto mi grabación que tuve el tremendo disgusto de saber que su madre no llegó a poder escucharlo. No sabía nada ni que estuviera malita ni que partiera tan presto por lo que me hizo sentir muy mal por mi retraso. Hoy quiero rendir homenaje a esta hija y a su madre por cómo me ha acercado a sus vidas. Descanse en paz tan bella madre.
Aquí puedes oír la grabación mientras lees el texto.
Cuanta sensibilidad y amor se reflejan en estas preciosas palabras. Estoy realmente emocionada! Gracias Stela Mar Her por expresar con esta exquisitez algo que muchas hijas hemos visto en nuestras madres y , sobre todo, gracias Beatriz, gracias Ruth por vuestro maravilloso buen hacer! Un abrazo a las tres!
Absolutamente conmovedor y hermoso. Cierto es que las manos son reflejo de sentimientos inmensos como los que aquí ha sabido trasmitir Stela,si se saben mirar más allá de lo aparente. Me ha encantado el conjunto. Besos para todas.
Un escrito nacido del corazón. Escrito desde la más íntima sinceridad me llega lleno de imágenes, con su capacidad de emocionar, con una emotividad libre de artificios. Por otro lado, es reconfortante ver cómo en una sociedad donde la cáscara, la aparente juventud, es con frecuencia más valorada que el interior y las cualidades personales, quedan miradas que van más allá, que saben leer y recorrer el hermoso mapa que toda una vida ha ido grabando en la piel. Un texto que también invita a una íntima revisión sobre nuestra manera de mirar a los ancianos. Porque con frecuencia, mirarmos, pero no sabemos ver.
Un fuerte y cálido abrazo, Stela. Espero que tu madre sonría con dulzura al escuchar cómo ves tú sus manos.
Este es un conmovedor homenaje de Stela a su madre, que en paz descance, y un noble gesto tuyo, mi estimada Beatríz. Las madres son ese altar que habrá de brillar por siempre con luz propia...nada hubiera sido posible para ninguno de nosotros sin la dedicación de ellas...Ay, cuánto amor nos dieron, nos dan y no sdarán!!! Envío desde aquí mi voz de condolencia y mi abrazo solidario a Stele y a ti Beatríz mi reconocimiento a tu calidad humana.
Un hermoso homenaje de Stela a su madre. Creo que a todos nos ha emocionado porque no hay nada como un madre, siempre a nuestro lado aún cuando somos grandes. Gracias Beatriz!! Mis condolencias para Stela. Cariños...
¡Bellísimo, Beatriz! Y absolutamente conmovedor. Quizás, porque hay tanta verdad y amor en lo que escribe Stela, la misma profundidad que tu voz le confiere a tal gratitud y sentimiento. Lamento tan irreparable pérdida, Stela. Y a ti, Beatriz, y a ti, Ruth, mi admiración (como siempre) por esta emoción que, en medio del dolor, trasciende hasta alcanzar la paz en lo bienamado.
Mi querida Beatriz: Como sabes hace dias que no estoy por aquí y hoy vuelvo a coger el teclado, mirando lo que se que me gusta me encuentro con este bellisimo escrito. Yo sabes que estoy en estos dias un poco melancólica, tal vez porque hecho de menos esas manos que me guiaron en mi caminar por la vida, esas bellas y sabias manos que también dejé de ver y de disfrutar mirándolas, acariciándolas y cuidándolas en su vejez y al final de sus dias. Por todo ello a mi me ha llegado al alma esta grabación tan hermosa. Preciosa manera de describir esa hija el tesoro que sus ojos ven cuando mira las manos de su querida madre. Stela te acompaño en tu sentimiento y te doy la en hora buena por saber describir tan hermoso lo que sientes por esa persona que te dio la vida y que siempre estará contigo, ella se sentirá orgullosa y contenta allí donde esté de ver como sus manos te supieron guiar para ser como eres, lo bello que piensas de ella y como se lo sabes demostrar. Y a vosotras dos Beatriz y Ruth como siempre os digo que sois unas profesionales transmitiendo belleza. Besos desde LAS COSITAS DEL RINCON DE DOLORES
Las manos de mi madre fueron lo último que acaricié de ella. De aquella triste mañana de noviembre tengo dos cosas grabadas a fuego en mi mente, en mi corazón, en todo mi ser: sus manos frías y una maquinita que medía el oxígeno que había en su sangre, con unos números de color rojo, cada vez más pequeños. Supongo que ella no me escuchaba, estaba ausente del mundo desde hacía unos días, ni sus manos respondían a mis caricias. Yo le hablaba, para que no tuviese miedo, para que no se sintiese sola. Me engañaba, era yo quien tenía miedo y era yo quien se quedaba solo.
Dios mío que poema tan conmovedor!!! Sintiendo mucho esta irreparable pérdida, Stela. Tengo la suerte de tener viva a mi madre y me voy a visitarla el próximo mes. Lamentablemente vivo en otro país y la veo poco...pero su voz me suena cantarina y como eco la llevo plasmada en mi cerebro...Sus manos también ajadas por el tiempo, las recuerdo cuando en otra época declamaban y jugueteaban con el aire regalándonos bellas poesías... Cuando llegue a su lado me deleitaré con toda ella...porque uno nunca sabe quien partirá primero...
Precioso homenaje de Stela Beatriz y Ruth... Felicitaciones
Cuanta sensibilidad y amor se reflejan en estas preciosas palabras. Estoy realmente emocionada! Gracias Stela Mar Her por expresar con esta exquisitez algo que muchas hijas hemos visto en nuestras madres y , sobre todo, gracias Beatriz, gracias Ruth por vuestro maravilloso buen hacer! Un abrazo a las tres!
ResponderEliminarQué montón de amor y ternura.
ResponderEliminarGracias a las tres.
Besos.
Absolutamente conmovedor y hermoso.
ResponderEliminarCierto es que las manos son reflejo de sentimientos inmensos como los que aquí ha sabido trasmitir Stela,si se saben mirar más allá de lo aparente.
Me ha encantado el conjunto.
Besos para todas.
Emocionante Beatriz este texto de Stela Mar Her. Las manos de una madre encierran todo un mundo de expresión en todos los sentidos.
ResponderEliminarUn beso para todas
Un escrito nacido del corazón. Escrito desde la más íntima sinceridad me llega lleno de imágenes, con su capacidad de emocionar, con una emotividad libre de artificios. Por otro lado, es reconfortante ver cómo en una sociedad donde la cáscara, la aparente juventud, es con frecuencia más valorada que el interior y las cualidades personales, quedan miradas que van más allá, que saben leer y recorrer el hermoso mapa que toda una vida ha ido grabando en la piel. Un texto que también invita a una íntima revisión sobre nuestra manera de mirar a los ancianos. Porque con frecuencia, mirarmos, pero no sabemos ver.
ResponderEliminarUn fuerte y cálido abrazo, Stela. Espero que tu madre sonría con dulzura al escuchar cómo ves tú sus manos.
Este es un conmovedor homenaje de Stela a su madre, que en paz descance, y un noble gesto tuyo, mi estimada Beatríz. Las madres son ese altar que habrá de brillar por siempre con luz propia...nada hubiera sido posible para ninguno de nosotros sin la dedicación de ellas...Ay, cuánto amor nos dieron, nos dan y no sdarán!!!
ResponderEliminarEnvío desde aquí mi voz de condolencia y mi abrazo solidario a Stele y a ti Beatríz mi reconocimiento a tu calidad humana.
Un hermoso homenaje de Stela a su madre.
ResponderEliminarCreo que a todos nos ha emocionado porque no hay nada como un madre, siempre a nuestro lado aún cuando somos grandes.
Gracias Beatriz!!
Mis condolencias para Stela.
Cariños...
¡Bellísimo, Beatriz! Y absolutamente conmovedor. Quizás, porque hay tanta verdad y amor en lo que escribe Stela, la misma profundidad que tu voz le confiere a tal gratitud y sentimiento.
ResponderEliminarLamento tan irreparable pérdida, Stela.
Y a ti, Beatriz, y a ti, Ruth, mi admiración (como siempre) por esta emoción que, en medio del dolor, trasciende hasta alcanzar la paz en lo bienamado.
Gracias. Todo mi cariño.
Mi querida Beatriz: Como sabes hace dias que no estoy por aquí y hoy vuelvo a coger el teclado, mirando lo que se que me gusta me encuentro con este bellisimo escrito.
ResponderEliminarYo sabes que estoy en estos dias un poco melancólica, tal vez porque hecho de menos esas manos que me guiaron en mi caminar por la vida, esas bellas y sabias manos que también dejé de ver y de disfrutar mirándolas,
acariciándolas y cuidándolas en su vejez y al final de sus dias.
Por todo ello a mi me ha llegado al alma esta grabación tan hermosa. Preciosa manera de describir esa hija el tesoro que sus ojos ven cuando mira las manos de su querida madre.
Stela te acompaño en tu sentimiento y te doy la en hora buena por saber describir tan hermoso lo que sientes por esa persona que te dio la vida y que siempre estará contigo, ella se sentirá orgullosa y contenta allí donde esté de ver como sus manos te supieron guiar para ser como eres, lo bello que piensas de ella y como se lo sabes demostrar.
Y a vosotras dos Beatriz y Ruth como siempre os digo que sois unas profesionales transmitiendo belleza.
Besos desde
LAS COSITAS DEL RINCON DE DOLORES
Las manos de mi madre fueron lo último que acaricié de ella. De aquella triste mañana de noviembre tengo dos cosas grabadas a fuego en mi mente, en mi corazón, en todo mi ser: sus manos frías y una maquinita que medía el oxígeno que había en su sangre, con unos números de color rojo, cada vez más pequeños. Supongo que ella no me escuchaba, estaba ausente del mundo desde hacía unos días, ni sus manos respondían a mis caricias. Yo le hablaba, para que no tuviese miedo, para que no se sintiese sola. Me engañaba, era yo quien tenía miedo y era yo quien se quedaba solo.
ResponderEliminarReivindico una caricia imposible de las manos de mi madre. Madre, te seguiré echando de manos para siempre.
ResponderEliminarMil gracias acompañadas de un tierno abrazo.
ResponderEliminar¡¡¡Bellicimo, que pena no poder besarlas ahora que ya ella no está conmigo. Besoss...
ResponderEliminarDios mío que poema tan conmovedor!!! Sintiendo mucho esta irreparable pérdida, Stela. Tengo la suerte de tener viva a mi madre y me voy a visitarla el próximo mes. Lamentablemente vivo en otro país y la veo poco...pero su voz me suena cantarina y como eco la llevo plasmada en mi cerebro...Sus manos también ajadas por el tiempo, las recuerdo cuando en otra época declamaban y jugueteaban con el aire regalándonos bellas poesías... Cuando llegue a su lado me deleitaré con toda ella...porque uno nunca sabe quien partirá primero...
ResponderEliminarPrecioso homenaje de Stela Beatriz y Ruth... Felicitaciones