Seguidores

martes, 5 de febrero de 2013

John Ralston Saul (al que la revista Time calificó de “profeta”).


John Ralston Saul: "No hay razón para salvar a los bancos"

Anticipó la crisis y el colapso del modelo económico

Este escritor y ensayista canadiense propone rescatar a los ciudadanos desahuciados antes que a los bancos y pasar página respecto a la deuda para prosperar.

 5 FEB 2013 - 00:05 CET


John Ralston Saul / GIANLUCA BATTISTA 
John Ralston Saul, escritor, ensayista y filósofo canadiense al que la revista Time calificó de “profeta”.
Por alternativo que pueda resultar su discurso, Ralston está lejos de ser, a sus 64 años, un perroflauta. Alto, delgado y de elegantes andares, acompaña su aspecto de dandi con un discurso sin paños calientes. No reniega del capitalismo; de hecho, reivindica a uno de los referentes del liberalismo, Adam Smith. Pero propone medidas como que se rescate a los ciudadanos desahuciados o sepultados por una hipoteca en vez de salvar a unos bancos que solo conseguirán que la espiral de la deuda siga creciendo.
Una cita poderosa encabeza su último libro, El colapso de la globalización y la reinvención de mundo: “Todavía no entiendo del todo por qué ocurrió. Alan Greenspan, 23 de octubre de 2008”. La frase del exdirector de la Reserva Federal estadounidense da la medida del desconcierto que ha creado la crisis, incluso entre aquellos que la incubaron. Y a ese desconcierto es a lo que se viene enfrentando en los últimos años este pensador canadiense que nada a contracorriente.
PREGUNTA: Estamos inmersos en un periodo negro de la economía, y no parece que las cosas mejoren sustancialmente, ni en el mundo, ni en España, ni…
RESPUESTA: Existe una nueva religión absoluta del crecimiento, el comercio, la santidad de la deuda y de los contratos comerciales, con la que intentan hacernos creer lo inteligentes que son los políticos y lo estúpidos que somos los demás. Da igual lo mala que sea la situación actual, ellos siguen aplicando las mismas recetas, haciendo lo mismo. Eso es lo que se está haciendo en España y en todas partes. El sistema avanza en la misma dirección. Los problemas que hay se están agravando. Nadie reconoce cuál es el auténtico problema. El crecimiento no nos va a sacar de donde estamos; la austeridad, tampoco. Veremos cómo resisten todo esto las democracias. Están poniendo la democracia en peligro.

El crecimiento no nos sacará de donde estamos; la austeridad, tampoco”
Ralston es un hombre de discurso ágil y fluido, sin pelos en la lengua. Nos encontramos con él en el restaurante de un céntrico hotel de Barcelona. La revista norteamericana de pensamiento alternativo Utne Readerle situó entre los 100 pensadores y visionarios más importantes del mundo. Autor de 16 libros (entre ellos, el ensayo filosófico Los bastardos de Voltaire. La dictadura de la razón en Occidente) y de cinco novelas que han sido traducidos a 22 idiomas, Ralston Saul es además el presidente del PEN International, asociación de escritores que data de 1921 y lucha por la libertad de expresión en todo el mundo.
En 2005, tres años antes de que se desencadenase la crisis, publicó el libro El colapso de la globalización y la reinvención de mundo, del que lleva vendidas 400.000 copias, según los datos que facilita su editorial, RBA. En él analizaba el fracaso de los criterios que guían el sistema de relaciones económicas y financieras entre países, explicaba la crisis de un modelo y anticipaba un colapso. En 2009, a la vista de que algunas de sus predicciones se habían cumplido, reeditó con añadidos un libro que llega ahora en su versión española, con un prólogo que aborda cuestiones como el rescate de Bankia.
P: En el libro sostiene usted que el dinero no es real y que nos hemos convertido en sus esclavos. Habla de que vivimos en una economía ficticia. Y dice que en los años setenta el comercio era seis veces el valor de los bienes y que en 1995 era 50 veces más. ¿Cuántas veces más lo es ahora?
R: Nadie lo sabe, pero debe de estar alrededor de 150. Lo más vergonzoso es que los números no están disponibles, o al menos yo no he podido encontrarlos.


John Ralston / GIANLUCA BATTISTA
P: ¿Y eso qué significa?
R: La ironía es que la globalización ha conducido a lo opuesto de lo que prometía. Prometió competencia, y ha causado el regreso a los oligopolios; prometió renovación del capitalismo, y ha supuesto la vuelta al mercantilismo; prometió el final del nacionalismo feo [sostiene que también hay un nacionalismo positivo], y ha traído la era más nacionalista desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Prometió crecimiento, no tenemos crecimiento; prometió empleo, no tenemos empleo… y así se puede seguir con la lista. Nada de lo prometido ha ocurrido. Dijeron que con el keynesianismo se imprimía mucho dinero; que había que controlar el dinero en circulación y que eso haría funcionar la economía. El hecho es que todo este periodo ha llevado a la mayor expansión en la cantidad de dinero en la historia del mundo, hemos visto cientos de ejemplos de nuevos tipos de dinero: las tarjetas de crédito, los bonos basura, los derivados… Todo eso es imprimir dinero, pura inflación de la cantidad de dinero. El argumento capitalista era que el dinero era lo que engrasaba la maquinaria. Pero llegado un momento dijeron: el dinero es real, por eso es bueno tener a gente trabajando en el sector financiero. ¿Las fusiones y grandes adquisiciones de empresas?: eso es im­primir dinero. Cada vez que una compañía compra otra y se endeuda en, digamos, 700.000 dólares, eso quiere decir que se acaban de imprimir 700.000 dólares, acaban de crear 700.000 dóla­res que antes no existían. Nunca tuvimos tanto dinero circulando en el mundo y tan mal repartido. Y por eso cuando ocurre la crisis, la gente que es parte de esa lunática inflación dice: hay que salvar a los bancos.
P: ¿Y no hay que rescatar a los bancos?
R: No hay razón para salvar a los bancos, no necesitamos tanto dinero. Lo razonable habría sido aprovechar la oportunidad para limpiar el desorden. No hay más que tomar el ejemplo español de Bankia. Una buena política habría sido, por ejemplo, que el Gobierno anunciase que pagaría todas las hipotecas hasta una cantidad determinada, pongamos 300.000 euros. Das el dinero a la gente que está en su casa y que tiene una hipoteca, y de hecho salvas a los bancos: es el ciudadano el que da el dinero a los bancos al cancelar su hipoteca. De pronto, la gente ya no tiene deudas y puede gastar lo que gana. Así es como se crea una clase propietaria y además se relanza la economía. Es tan simple.
P: ¿Y eso es posible?
R: Por supuesto. Para mí la pregunta es: ¿es posible que demos todo ese dinero a los bancos, que fueron los que crearon el problema, para que no se gasten ese dinero y para que continúen autoconcediéndose enormes bonus? ¿Es eso posible? ¿Es eso legal? ¡Vamos, denme un respiro! Hay otra opción: no queremos salvar a todos los bancos, no queremos tanto dinero, así que paguemos 150.000 euros de esas hipotecas y cancelemos el resto de la deuda, 150.000. Los Gobiernos tienen el poder para hacerlo. De ese modo, 150.000 euros no vuelven a los bancos, limpias el sistema bancario y reduces la cantidad de dinero que circula, que es algo positivo.

Viajero alrededor del mundo

John Ralston Saul (Ottawa, Canadá, 1947) es un hombre que viaja constantemente por todo el mundo. Siempre lo ha hecho. Sobre estas líneas, una foto del año 1976, en el Ártico, adonde acudió como ‘número dos’ de Petro-Canada, una iniciativa que el Gobierno canadiense puso en marcha en los setenta, en plena crisis energética, para recuperar el control sobre sus reservas de petróleo.
Su condición de presidente del PEN International, asociación de escritores creada en 1921 que lucha por la libertad de expresión, le hace moverse de un lado a otro continuamente. En noviembre estuvo en Turquía con una delegación de 20 escritores: “La situación de la libertad de expresión se está deteriorando en ese país”, afirma. “Hay 70 escritores en prisión y 70 inmersos en juicios imposibles”.
P: Pero no debe de ser tan fácil de hacer. Por ejemplo, la gente que alquila se sentiría agraviada.
R: Habría que estudiar los números. La política económica es intentar mover las cosas en una buena dirección. No significa hacer exactamente lo mismo en cada sitio, ni significa que tengas que hacerlo todo a la vez. Resuelves primero ese gran problema y luego haces un programa para alquileres de forma que la gente pueda comprarse la casa que está alquilando. Se pueden hacer más cosas. Por ejemplo, dar una renta mínima a la gente en vez de que tenga que hacer colas para acceder a prestaciones, subsidios y ayudas, en vez de humillarla examinando sus requisitos una y otra vez; ayudas que además resultan caras de administrar… Muchos conservadores, liberales y socialdemócratas responsables están de acuerdo en que sería mucho mejor una renta garantizada anual. Supondría liberar a la sociedad, devolver a la gente el respeto por sí misma. La gente humillada o marginada se sentiría parte de la sociedad. Es curioso, pero hay mucha gente que está de acuerdo con estas ideas.
P: ¿Ah, sí?, ¿y dónde están esos conservadores y liberales que piensan así?
R: ¡En todas partes! No están entre los neoconservadores, pero sí entre muchos conservadores. Muchos empresarios creen en esto. Pero como el debate se pierde en los pequeños detalles y la idea dominante es que hay que reducir el peso del Estado, nadie pone estas cuestiones sobre la mesa.
P: ¿Qué posibilidades hay de que algo como lo que relata se pueda llevar a cabo?
R: Hay posibilidades, por supuesto; han sido posibles muchas otras cosas en los últimos años. Por ejemplo: la clase directiva del sector privado ha conseguido, presionando a los Gobiernos, regulaciones que han convertido el fraude en algo legal. Ahí están esos consejeros delegados percibiendo bonus y participaciones en las acciones, ganando millones cada año: ¡pero si solo son gerentes! Están en el puesto por cinco años, se irán a jugar al golf cuando se retiren, ¡no son nadie! ¡Nadie conoce sus nombres, no han hecho nada en particular! ¿Deberían cobrar esos bonus cuando la empresa va mal? Ese no es el debate. El debate es: ¿deben recibir bonus? ¡Si ya les han pagado! Han usado su influencia para cambiar el sistema impositivo en todos los países para no tener que pagar demasiados impuestos por esos bonus. Eso es fraude. Probablemente, los dos ejemplos más evidentes de fraude desde la Segunda Guerra Mundial son: el cambio en las disposiciones de ingresos de los directivos, fraude evidente hecho legal, y la transferencia de la deuda privada de los últimos años al sector público.
P: La Unión Europea está corroída por la deuda…
R: Hay quien plantea los eurobonos como solución a la crisis europea. ¿Estamos de broma? Yo digo: acabemos con la deuda. No pueden admitir que se han equivocado, así que hacen como que los bonos son algo que les permite coger toda la deuda, colocarla en los bonos y venderlos. Están colocando a la civilización europea bajo el peso de una deuda que no existe. Si tuvieran algo de imaginación y algo de coraje, convocarían una cumbre y dirían: sí, los españoles han hecho mal esto, y los griegos han hecho cosas horribles con esto, pero ninguno de nosotros es una parte inocente; ¿cómo podemos resetear el reloj? Básicamente, vamos a envolver parte de esta deuda en un sobre, escribiremos en el sobre la frase “Esto es muy importante”, lo pondremos en un cajón, lo cerraremos y tiraremos la llave. ¡Hay que pasar página, hay que superarlo! En vez de esto, están intentando volver a hacer lo mismo que vienen haciendo durante años, pero como si no lo hicieran.
P: Una propuesta sorprendente…
R: La mía es responsable y honesta. Ellos están haciendo una propuesta delirante e increíblemente complicada que no va a funcionar y que no nos lleva a ningún sitio. Y en el camino hacen que la gente sufra. ¿Qué piensan que van a decir los griegos cuando les reduzcan el salario mínimo en un 22%? Está claro que esto es como una cuestión religiosa. Como la economía es la nueva religión, han aplicado la moral a la economía. La deuda pública tiene peso moral, pero la privada no. ¿Cómo se come eso? Este es uno de los fracasos de la globalización. Si el sector privado se puede librar de la deuda, el sector público también.
P: Pero entonces, ¿qué pasa, que la deuda en realidad no existe?
R: La verdad es que no. El dinero es una convención. Un árbol es real, el dinero es una convención. Los necios, cuando llega la crisis, están convencidos de que el dinero es real. Enrique IV fue considerado como el Buen Rey porque Francia estaba hundida por la deuda y la hizo desaparecer; a partir de ese momento vivieron 250 años de prosperidad, por quitarse la deuda; Atenas construyó toda su historia tras haberse librado de su deuda; el imperio norteamericano está enteramente construido sobra una quita, se quitaron la deuda de en medio cinco veces entre la guerra civil y 1929; la riqueza de Estados Unidos a lo largo del siglo XX está enteramente construida sobre el hecho de no haber pagado su deuda en 1929: tomaron dinero prestado en Europa, en los mercados, y con eso construyeron ferrocarriles, carreteras, rascacielos y tuvieron un colapso económico: quienes les dejaron dinero lo perdieron y ellos se quedaron con sus infraestructuras. Estados Unidos vivió cinco colapsos que al final le dejaron libre de su deuda y le permitieron convertirse en líder a partir de 1935.
Llevamos 30 años de abrumadora mediocridad intelectual”


John Ralston Saul es un hombre apasionado, un orador nato. No es un anticapitalista. Se declara partidario de muchos de los preceptos de Adam Smith, de la propiedad privada, del mercado, y también de los servicios públicos. Dice que el capitalismo va a continuar. Pero considera que la globalización ha hecho daño. Y señala algunos culpables en su libro. Cita a la Sagrada Congregación para la Propagación de la Fe: economistas, directivos, consultores y propagandistas, es decir, periodistas de economía: “Difundieron la idea de que el comercio libre, la globalización y la búsqueda del crecimiento eran el único camino a la prosperidad”, manifiesta.


El ensayista canadiense carga contra la llamada generación del informe. Sostiene que el mundo está en manos de economistas y empresarios de capacidades muy limitadas y que en muchos casos son “analfabetos funcionales”. Gente que solo contempla el corto plazo.


“Los historiadores económicos son los intelectuales; los macroeconómicos son los semiintelectuales que dieron forma a las ideas, y luego están las abejas trabajadoras, que trabajan en lo micro, que no piensan y solo hacen números. Se eliminó a los historiadores porque, una vez que tienes la verdad, no quieres que el pasado sea examinado. Promocionaron a los semiintelectuales a los altares. Y elevaron a los que solo hacen números”.


Dice que estamos en manos de estos últimos. Explica que el apogeo de la globalización se produjo a mediados de los noventa, años en que el comercio vivía días de máxima liberalización, los impuestos a las grandes fortunas se difuminaban, las privatizaciones y la desregulación campaban a sus anchas y la civilización occidental abrazaba la religión neoliberal y adoraba el mercado global.


P: Usted ya viene alertando desde hace tiempo contra la globalización…


R: Se veían signos de que la globalización estaba llegando a su fin desde 1995. La globalización se está derrumbando por los defectos que contenía desde el principio como programa ideológico-filosófico-social. Todavía estamos viviendo sus consecuencias: si España se rompe, si Grecia deja de ser una democracia, si en Canadá se producen problemas internos que la resquebrajan, todo ello, en gran parte, será un resultado de la globalización. Yo soy un gran admirador de Stiglitz y Krugman [en alusión a los dos reputados premios Nobel de Economía], pero son dos economistas, y no lo pueden evitar, se fijan en los detalles: habría que hacer esto, habría que hacer lo otro… Hacen bien, pero se les escapa la cuestión principal, la naturaleza de lo que está pasando, la naturaleza de la bestia llamada globalización.


P: Sostiene usted que la globalización se convirtió en religión, en dogma…


R: El Vaticano, en sus momentos de gran poder, era religión de modo marginal; más bien era una cuestión de política y de poder; con la globalización pasa algo similar: es algo económico, de modo marginal; es una cuestión de política y de control, de poder; es un modelo social, igual que la Iglesia católica lo fue o el imperio británico. Y se rompe porque como modelo social no funciona y siembra la catástrofe por el camino. En realidad, la globalización viene de un grupo de gente bastante marginal que tomó unas viejas ideas de mediados del siglo XIX pasadas de moda. Una de ellas era inglesa: el comercio libre, y la otra era el capitalismo de bucaneros, que se remonta a finales del XIX en Inglaterra y Estados Unidos. Unieron las dos cosas y dijeron: esta es una gran idea. Y no pensaron en las consecuencias de la unión de esas dos ideas. En la crisis de los años setenta estábamos con excedentes de producción, no se debía resolver el problema incrementando el comercio, porque ya había demasiados bienes. Es decir, la solución que encontraron para el problema era la contraria a lo que se necesitaba. Llevamos 30 años de abrumadora mediocridad intelectual, sin sentido de la historia, ni imaginación, ni creatividad, sin pensar qué estamos haciendo y adónde vamos: una gran banalidad con tremendos resultados.



EL PAÍS SEMANAL

http://elpais.com/elpais/2013/02/04/eps/1359975187_178411.html

jueves, 31 de enero de 2013

Ian Welden ha fallecido... Su poema -> ANCIANA EN CASA DE REPOSO

Mi querido amigo Ian nos ha dejado para emprender su propio viaje a las estrellas.
Tengo mucho dolor porque no lo esperaba y quiero compartirlo con todos vosotros porque sé que muchos le conocíais y querréis rendirle homenaje en su propio blog.

Todo mi cariño más sincero para una gran hombre, un brillante poeta y una buena persona.

http://milagroswelden.blogspot.com.es/

Os dejo una entrada anterior, que le dediqué en su día admirada por su maravillosa manera de llegar y de escribir sentimientos, para que podáis disfrutar de sus letras.


29 sep 2011

ANCIANA EN CASA DE REPOSO
By Ian Welden

Es tan fácil perder la cordura.
Fui reina y el amor resultaba barato
Miles de hombres batían sus alas ridículamente
para saborear mi paraíso de almibar.
Yo los hacía esperar, sufrir,
como el torero ante su pobre bestia confundida.
También coleccionaba espermatozoides
y los exhibía todos los domingos
ante los atemorizados feligreses
en las misas de las doce.
Hoy colecciono gestos de bondad y bonos de caridad
en ésta, mi triste casa de reposo.
Ya no sé distinguir entre la soledad y mis alucinaciones cotidianas                                                          y en ocasiones intento huir, despavorida,
por los interminables y herméticos corredores
de este silencioso templo de la senilidad.
Tengo un pequeño cuarto
donde me visitan mis muertos por las tardes
mientras que las blancas y esterilizadas enfermeras
barren con paciencia profesional
todos mis recuerdos en las mañanas.
Parece ser solamente ayer
que Caín me besó en la boca
marcándome para siempre
con su estigma de la muerte.


Hoy miro por mi única ventana
y veo cordilleras de pañales orinados por mi.
En el tacho de la basura
se revuelcan agonizantes
mis grises fetos traicionados
y en mis constantes instantes de delirio
escucho las tímidas voces
de Lucas, Marcos, Mateo, Juan y María Magdalena
conjugando el ya lejano y moribundo verbo amar.

Cuando el día se acaba
ya no sé si es un ángel o el demonio
el que me invita a ponerle fin de una vez por todas
a este horrible soneto llamado vida.

Publicado por Ian Welden 

http://milagroswelden.blogspot.com/2010/12/anciana-en-casa-de-reposo.html?showComment=1316443471297#c5648001796317603555

jueves, 24 de enero de 2013

PASEANDO POR EL CENTRO DE SEVILLA




Desde que me he instalado en el centro de Sevilla, la vida no deja de darme qué pensar… Y es que, está todo tan a mano que sin ninguna dificultad me pongo cómoda y me dispongo a vagar por las calles, sin saber hasta dónde llegaré, qué me sorprenderá, descubriendo rutas alternativas para regresar a casa, intentando recordar los nombres de las calles, situarme y hacer que el día a día me dé un abanico de posibilidades para pasear disfrutando del lujo que esto representa. Normalmente no me fijo mucho en nada que no sea: entrar en las iglesias y sentarme en la paz del templo, no perderme, sorprenderme por la belleza de sus edificios en calles estrechas y con sabor a viejo, encontrar nuevas tiendas y, sobre todo, visitar las que tienen objetos de decoración. Cuánto disfruto revisando los objetos, imaginándolos en mi casa, componiendo espacios delicados y “como a mi me gustan”, qué sé yo!… un placer inmenso para mí. Sin embargo, desde hace unos días mi mirada empieza a reconocer otras cosas en mi recorrer. Encuentro personas que viven en la calle, cada día alguna nueva, en tremendas condiciones, en vivo y en directo, no como solía verlas en la tele… y aunque reduzco la marcha… sigo despacio mi camino; en un callejón son varias… Hoy, por ejemplo, el callejón lo habían regado. No quedaba más que uno de los hombres que intentaba apilar sus pertenencias sobre una silla para que no se mojaran… Además, hoy llovía en Sevilla…
En una gran plaza había vendedores ambulantes, bien organizados y con buenos puestos. Me ha sorprendido el de una esquina porque la vendedora, una joven preciosa de color, iba en traje de chaqueta negro, con camisa blanca y los bolsos a la venta eran muy bonitos. Se notaba que los había elegido con mucho gusto y daban ganas de comprarse uno aunque no lo necesitara. ¡Qué maravilla! Y su sonrisa... atendía con tanto interés que me ha hecho sentirme bien al verla. Luego, he entrado al Corte Inglés, planta baja, y todo me ha parecido ajado y pobre. Sus empleados desmanejados, perdidos; el que me ha atendido moqueando y sorbiendo mocos, y eso que tendría más de 50 años, con el traje regular, mucho desorden, muy decadente… ¡Con lo que era ese negocio! Me alegré por ella, la joven emprendedora, tenía vida en su mirada, esperanza y confianza y me deprimió el grupo de empleados… me dieron pena y tristeza.
Mirando y mirando, vas observando como la vida va dando un giro y te encuentras sorpresas de todo tipo. Los años pasan, la crisis atenaza los sentidos de propios y extraños y no hay nada mejor, para centrarse, que empezar a observar las cosas también con el corazón, la razón y los sentidos para saber exactamente donde nos encontramos y qué o quién somos.

Beatriz Salas

viernes, 18 de enero de 2013

Mi querido micrófono



Llevo ya unos días que me pide el cuerpo sentarme tranquila a escribir y para ello me tomo muchas molestias (aunque no son molestias, tan solo una forma de hablar). Qué todo esté en armonía, predispuesto para no distraerme, para concentrarme en lo que quiero plasmar, en no pensar en nada que no sea adentrarme en mis recuerdos y plasmarlos con la mayor fidelidad posible.
Nunca sé sobre que hablarán mis dedos que corren veloces cuando encuentran el tema que quieren contar, y hoy, sin saber por qué, al verlo guardadito entre mis cosas-recuerdos, he sabido que el tema era mi pequeño micrófono.

Estábamos ya instalados los cuatro en Rossington (England), en el verano del 2006 y queríamos una cámara para hablar por internet con el lele y la yaya, y que nos vieran. En la única tienda de informática del centro compramos la susodicha y la llevamos para probarla. Ni idea del porqué no nos gustó por lo que la volvimos a empaquetar y la cambiamos. No mucho después descubrimos que junto a la cámara iba un cable con un pequeño micro, que supuse incluiría, y que no había acompañado al embalaje y devolución. Resumiendo, teníamos un pequeño micrófono de cable largo y apenas la medida de la falange distal. Era tan “poca cosa” que ni me molesté en ir a llevarlo y cuando días después necesité uno, probé colocármelo de varias maneras; al final la mejor resultó ser: pasar el cable por detrás del cuello y dejar que colgara sobre mi pecho, eso lo mantendría cerca de mi corriente de voz y lejos de los ruidos provocados por la respiración de la boca y la nariz.
Quién me iba a decir que hoy, en enero del 2013, aún formaría parte de “mis más preciadas cosas”, aunque ya no lo utilice y repose tranquilo, arrebujadito en su cable y con remiendos en la clavija que estuvo a punto de despedirse en una de mis tantas locuciones. Él me ha conocido de cerca, poquito a poco en mi andadura por las ondas. ¡Qué buen compañero! Con él he hablado, grabado y, sobre todo, emitido en una radio on line. Me ha acompañado en viajes, en todo tipo de reuniones donde la radio era el centro de mi vida y nunca me ha fallado. Lo tomo en mis manos, le miro y la ternura me hace sentirlo próximo, sabiendo que fue parte de mi historia, que significó mucho y me ayudó
a sentirme segura y a poder llegar a los demás con el interés que siempre tengo.
Han sido mucho los micrófonos que he utilizado, que me han sugerido, que he intentado adaptar a mi ritmo de grabaciones pero os aseguro que ninguno como este pequeñajo que tantas satisfacciones me ha dado. Ahora, reposa en una funda negra, muy bonita, en uno de los laterales que pertenece a un Lacie fenomenal, para mantenerlo, al menos, como está ahora, y que me acompañe… hasta que se pueda.

Beatriz Salas

viernes, 11 de enero de 2013

Castillo – Fortaleza





Desde que vi por primera vez construcciones en arena de la playa mi asombro no deja de crecer. Cuando vivía en Playa de las Américas y paseaba hacía los Cristianos por el paseo de la playa, a la altura del Hotel Troya no era difícil ver a algún artista atrapando a cuantas personas tenían la oportunidad de  contemplar su producción.
¡Qué generosidad tan grande la del virtuoso! Sin espavientos, en silencio, sin publicidad o ganas de sobresalir, los anónimos creadores de tan efímeras obras podían conmover y asombrar a propios y extraños. A veces modelaban figuras humanas, esculpidas en la arena, a las que solo les faltaba ponerse de pie y empezar a caminar, también animales o composiciones de todo tipo, y otras, otras, eran castillos, verdaderos castillos. Cuando de grandiosas fortalezas se trataba no podía por menos que olvidar la realidad y arrastrarme por la magia del momento, hacerme diminuta y comenzar a pasear por su veredas, situarme tras sus vanos, pensar o creerme parte del conjunto y dejarme llevar por mi fantasía e ilusión.
Los cuentos de la infancia, en los que creía a pies juntillas, se encargaron de hacerme soñar en princesas vestidas con esos maravillosos vestidos que tanto me gustan, hadas capaces de conceder cualquier deseo y gentiles caballeros que partían a guerrear y tardaban en regresar. Después, los famosos Castillos de la Loire, me rindieron aún más, si eso era posible, a tan magníficas posibilidades de vida. Los castillos siempre me han hecho soñar: con sus pasadizos, sus secretos, sus tortuosas estancias, con sus habitaciones con camas dorsel y grandes chimeneas, donde podía sentir el frío en invierno y su frescor en verano, debido al grosor de sus muros. Castillos que no palacios. Castillos regios, serios, austeros y de grandes piedras, con sus torres y sus almenas desde las que poder ver a quien se aproximara. Y es que para mí un castillo es, sentirme protegida, aislada, rodeada de grandes muros que me dan la sensación de fortaleza, y siempre en lo alto de una loma.
Cuando la otra tarde me enviaron la foto que acompaña este texto, porque en un paseo por la valenciana playa de las Arenas estaban en plena construcción y llamó la atención de mi amiga, no pude por menos que sumergirme una vez más en su estampa y dejarme llevar por la sensación que me proporcionan de “retorno al pasado”.

Beatriz Salas

lunes, 31 de diciembre de 2012

FELIZ AÑO 2013


Mis queridos amigos, tiernos y buenos siempre, se está terminando el año y con él tantas y tantas vivencias, expectativas y sueños. Menos mal que la vida nos da un nuevo año enterito para que volvamos a confiar en encontrar lo que buscamos...  
¡Qué el 2013 os llene de todo lo que deseéis!




Paz, amor, salud... Todo lo mejor para todos vosotros.
Beatriz Salas

viernes, 28 de diciembre de 2012

lidia-la escriba - Landfill Harmonic - Un milagro para la música

Esta entrada es un compartir lo que tanto me impresionó en el blog de mi buena amiga, Lidia-la escriba y que no quiero perder la oportunidad de hacerlo ver a cuantas más personas mejor.

ESPERO QUE LO COMPARTAN EN TODOS LOS CANALES A LOS QUE TENGAN ACCESO.
------------------------
"Quiero que disfruten, absolutamente,este maravilloso, vídeo  que nos habla del ESFUERZO, por el arte!
con mi mas profunda emoción, lo comparto, y espero que lo suban a vuestros bloc,face, donde gusten!
Un abrazo".
lidia-la escriba 








http://www.nuncajamashablamos.blogspot.co.uk/2012/12/landfill-harmonic.htm

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Una reflexión que no ha perdido contenido.

Hoy, sin saber qué hacía ni si buscaba algo concreto, he encontrado un escrito de cuando yo me hacía llamar Ginebra, allá por el año 2003...



¿Por qué?

No sé qué lo produce o sí... el caso es que en el momento menos esperado, ante un desprecio, por pequeño que sea, me arrolla una desazón que es fiel compañera desde hace casi una década, antigua amiga de juegos infantiles, compañera en mi adolescencia, que tan sólo me dejó respirar, vaya usted a saber por qué, durante unos cuantos maravillosos años, ya en la madurez, pero con fecha de caducidad...
Y me pregunto con demasiada frecuencia ¿Por qué? ¿ Por qué me dejo arrastrar a un submundo que no me deja respirar, por qué me empeño en dejar que la decepción, que la falta de confianza en “un futuro tranquilo y sereno” me venza y me apague?  ¿Por qué cuanto más razono, más pienso las cosas, más conozco mi realidad y sus gentes, menos creo en utopías, menos me reconfortan las manidas palabras y tan sólo el abrazo de la persona menos esperada, la que menos  imaginas, mayores o niños, tan necesitada de esa unión como yo misma, te invade cada hueco, rellena cada espacio y te devuelve la vida con corrientes de ternura, entre la vergüenza y la sorpresa?  ¿Por qué las gentes que van pasando por tu vida, las que crees encontrar tanto como la persona ideal para compartir charlas y soledades, como con la que querrías soñar realidades paralelas donde confluir con el deseo primigenio para pasar a un amor más sosegado y lleno de complicidad, antes o después abren la caja de Pandora y los estruendos de sus rayos y truenos te vuelven a asustar y a decepcionar? ¿Será que creo en los demás, en casi todos, como personas buenas y de gran ética, con corazones nobles y sinceros, que después, porque somos así, al reaccionar en su mal día ante mi frágil personalidad, me hacen huir y esconderme para verles, ya sin remedio, a través de cristales, ya sin posibilidad de llegar a mi corazón invadido de nuevo por un “déjà vu” y una gran pena ante la tan conocida realidad? ¿Será que mi utopía es imaginar un mundo en el que las personas se respeten, sean amables y cariñosas evitando la confrontación y el recelo, donde amigos, familiares, personas que no conoces y que se cruzan cada día, tu pareja, tus hijos se dediquen a dejar de lado su agresividad y traten a los demás como les gustaría que les trataran a ellos?  ¿Es eso tan difícil? ¿Por qué nos cuesta tanto, por qué? ¿Dónde quedó la educación y los buenos modales?  ¿Por qué?

Beatriz Salas (Ginebra-2003)

martes, 25 de diciembre de 2012

25 de diciembre: Para Elisa, para Noe

Los recuerdos son el paraíso del que no podemos ser expulsados.

Fueron muchas las cosas que me pasaron en el año 2009, y no es una frase hecha, es la pura realidad pero en esta mañana de Navidad, en esta fecha tan señalada, desde un rinconcito lleno de buen compañerismo, en el centro de un Londres donde llueve a cubos y ya han estallado varios truenos, hoy quiero rendir homenaje a dos personas, dos ángeles llenos de luz, dos luciérnagas que iluminan el camino de muchos de nosotros.
Situémonos:  En medio del Oceano Atlántico hay 7 islas, Las Islas Canarias, y en una de ellas, en la más bonita "la isla bonita" viven personas especiales. Ya en su día os hable de ellas... 
Saben que se dice que por esas latitudes podríamos descubrir la Atlántida, que está bajo sus aguas? 
En el año 2009 conocí a Elisa y a su hijita Noelia.
Elisa es una madre coraje, una madre a imitar, un ser lleno de amor y ternura que con tan solo mirarte te hace sentir querida, importante, arrullada. Noe es una niña, su niña bonita, su tesoro, su vida. 
Son casi 27 años los que tiene Noe y desde que nació sufre una grave enfermedad que su madre ha paliado con tanto amor y dedicación que nadie puede imaginar el círculo que ambas pueden llegar a crear cada día  y como llega a todos los corazones de quienes las conocen.
Elisa es un ser tan especial, no imagino mi vida sin saber que está, que puedo casi tocarla cuando hablamos por teléfono, que me hace sentir bien.
Anoche supe que Noe está muy grave... que casi no puede comer y que su madre, seguro que con la mejor de sus sonrisas, intenta por todos los medios que vuelva a poder hacerlo. Ya la veo haciendo chistes y cogiéndola entre sus brazos, diciendole mil y un argumento para que Noe haga lo que su madre quiere... seguir luchando juntas por la vida.
Os pido a todos vosotros que unamos nuestras manos y enviemos toda la fuerza y salud de la que seamos capaces para que Elisa no se sienta sola.
Querida Elisa, sabes lo que significas para mí, con cuanto cariño te abrazo cada día, pese a la distancia,  y no quiero que olvides nunca lo que representaste, representas y representarás en mi vida.
Que Dios te Bendiga, querida amiga.

Beatriz Salas

domingo, 23 de diciembre de 2012

Felices Fiestas



Queridos amigos, 
con el tiempo justo,
 os deseo a todos y cada uno de vosotros 
unas muy Felices Fiestas.

viernes, 14 de diciembre de 2012

Recuerdos... 14 de diciembre



A menudo pasa por mi mente el recuerdo de mi viaje en aquel  tren...

De repente mi vida estaba girando muy deprisa, hacia unos meses que nada parecía normal y desde que ese cretino me dijo que solo era “una amiga” ¿Una amiga? Qué entendía él por eso cuando los dos últimos años habíamos sido inseparables y no lograba quitármelo de encima.

La verdad es que me derrumbé, perdí los papeles y ya nada volvió a ser como hasta ese tremendo momento que me dejó aplastada contra el asfalto sin poder apenas respirar.
Nunca imaginé que mi vida sería seguir sin él porque, aunque no me planteaba nada, dejaba pasar el tiempo sin atreverme a pensar que no me quería; por eso, en aquel momento, no supe reaccionar.
Con 22 años entre en picado en una depresión que me arrolló inexorablemente y me colapso durante 3 meses. Parecía que nada se podía hacer conmigo.
Días antes de Navidad, me recomendó el médico que volviera a trabajar para ver si eso me animaba…. Jajajajaj; siendo él el jefe… me animaría???
En cuanto llegué, con aspecto serio, me hizo saber que el resto de días que tenía pendiente de vacaciones o las cogía o las perdía a partir del 31 de diciembre. 
¡Mi gozo en un pozo! De regreso a casa fui elucubrando qué hacer para rellenar esos días y se me ocurrió partir en tren hacia Suiza donde mi querida tía Angelines estaría encantada de saber que llegaba alguien de España a visitarla.
El 14 de diciembre salí de la estación de trenes de valencia, camino de Lausanne. No puedo recordar qué tipo de billete adquirí pero tardé casi dos días en llegar. 
Naturalmente han pasado tantos años que no tengo muy claro nada, pero SI el mensaje que abrió vanos de par en par en mi mente e hizo que mi nueva filosofía de vida diera un giro que impediría para siempre la línea recta con barandillas, que tan a pecho me habían marcado durante toda mi educación.
Mis compañeros de viaje fueron una joven pareja de “hippies”.
Yo nunca había visto ninguno hasta aquel día de diciembre de 1978, y por supuesto, no sabía qué tipo de vida llevaban o que elecciones habían tenido que tomar para llegar a donde estaban. A posteriori, agradecí muchas veces la fortuna de haberlos encontrado en mi camino, en ese departamento pequeño y deteriorado, que nos llevó rumbo a lo desconocido a todos nosotros.
Hablaron horas y horas de su nueva vida, del por qué, de los beneficios, de la libertad, de su manera de vestir, de sus casas y viajes, de lo que era criar gallinas en una isla, Ibiza, donde se habían instalado, después de dejar su confortable vida en Madrid, en casa de familias acomodadas y clásicas, tras licenciarse sin gana alguna de acceder a su nueva condición.
Todo me parecía increíble.  No imaginaba que personas tan jóvenes (ni mayores, la verdad)  hubieran tenido el valor, la osadía, de trasgredir su línea recta y vivir “a su manera”. 
Ellos me marcaron a hierro como a un pequeño corderillo porque les entendí, les creí y comprendí y dejé un hueco en mi cerebro para poder imitar lo que necesitara y cuando la ocasión lo requiriera.

Con este pequeño relato quiero haceros entender que como digo muchas veces, la vida te da sorpresas y si abres bien los ojos y las asimilas en su justa medida, adaptándolas a tus expectativas, posiblemente podrás vivir muchas otras situaciones, que la cruda y rutinaria realidad.

Beatriz Salas 

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Un parada en el camino

Buenos días queridos amigos, fieles y atentos siempre,
sigo de viaje y recuperando el respiro, entro cuando puedo y empiezo a sentarme a escribir y a buscar y buscarme por dentro. No es fácil, nada fácil y en eso pienso emplearme durante un tiempo sin dejar de estar lo más presente posible.

También están preparando un CD con mis grabaciones, con muchos escritos propios, un total de 16 lecturas, que se comercializará a partir de este espacio, en mi blog. Y es que son muchas las personas que tras sugerírmelo me lo han solicitado para poder regalarlo por Navidad y/o Reyes Magos.


Quiero daros las gracias a tantos amigos que con vuestras palabras me conmovéis y me alentáis a no bajar la guardia y a seguir en mi senda entre vosotros.
Hoy os mandaros un fuerte abrazo deseándo que paséis unas muy Felices Fiestas.