ADELA
By Betty Mtz Compeán
Adela era muy guapa y admirada por todos, pero lo que ella quería era irse del pueblo, porque deseaba conocer el mundo, cambiar de vida, progresar, salir de ahí donde le parecía que todo echaba raíces y el tiempo se detenía.
Ella tenía otros propósitos en la vida y seguir ahí le asfixiaba.
Ese silencio le llenaba de tedio y aburrimiento al grado de dañarle la razón.
No, esto no era para ella.
De carácter festivo y alegre, amante de retos y dispuesta a vencerlos para lograr un día hacer realidad todos sus sueños. Había nacido y crecido en ese pueblo de calles tristes y cenizas, de gente con caras largas, donde nada parecía importar, era como si la tristeza hubiera escogido aquel lugar como morada.
Adela miraba todo a su alrededor
Era el alma del pueblo la que contagiaba tal melancolía? O tal vez eran sus ansias, su mente que vislumbraba otros cielos, otras calles, otras gentes, otras maneras de vivir.
El imaginar otros mundos, la llenaba de ilusiones pero ese pueblo desolado y apático, la llenaba de un sentimiento de desamparo que le iba encogiendo poco a poco el corazón.
No, ella rompería un día las cadenas que invisibles la ataban a ese lugar, sería libre, conocería otras gentes, otros lugares, donde se manifestara la vida, el movimiento, la esencia de lo que era ella misma y entonces, empezaría a vivir.
Sí, un día con sus maletas cargadas de sueños e ilusiones, alzando su mano en señal de despedida y sin mirar atrás... tomaría su camino.
Publicado por Betty Mtz Compeán