Atrapar una nube
By Javier Soria
Solo quería aquella nube del norte (no, del sur) que tenía dentro el agua necesaria para generar un mundo verde, mi mundo verde, nuestro mundo verde.
Allí la tuve un tiempo, pero pronto estuvo claro que no era esa nube. Parecía que se había dejado atrapar y estaba contenta de estar ahí, sin más. Pero su agua no sabía hacer mundos verdes.
Así que abrí la puerta de la jaula, la liberé, y seguí tratando de conseguir mi nube.
Pasó el tiempo, y varias nubes se acercaron, pero ni siquiera me planteé atraparlas.
Simplemente no eran, así que las dejé seguir su camino.
Supe de inmediato que no era como las demás. Supe que no era una nube, que era la nube.
Traía el verde escrito en cada gota y generaba ilusión con solo mirarla.
Pensé cómo atraparla, pero deseché la idea. No quería jaulas. Sólo la unión deseada, mantenida con suavidad. Desde entonces me da sus gotas y pinta de verde mi vida.
Javier Soria
22 enero, 2012


