Mis queridos amigos,
las circunstancias están dando un giro a mi blog porque no quiero dejar de publicar (por traslado, estoy pendiente de tener el estudio preparado para grabar). Y mientras, intimo con vosotros, os cuento mis sentimientos y cambios y por qué no, hoy planteo este interesante tema que me ha dejado Francisco en las respuestas de ayer. He pensado contestar en alto, permitiendo darle visión en una nueva entrada, para que entre todas las opiniones aprendamos. Sí, yo aprendo de lo que decís, de lo que planteáis, de lo que nunca hubiera imaginado y leyendo abro los ojos entusiasmada.
Mi querido Francisco, me ha gustado tanto tu reflexión que pretendo recabar qué piensan los demás. Verás, yo estudié historia, he trabajado catalogando fotografías (memoria fotográfica) desde sus inicios en el siglo XX, me interesa sobre todo la Cultura Sumeria... por lo que la "Memoria Histórica" es importante para mí, pero... No te parece que somos demasiados para preocuparnos por eso? La superpoblación está haciendo que surjan nuevos hábitos. Yo, personalmente, creo que los seres humanos en su totalidad somos, privadamente, solo un número y en cuanto pasan dos generaciones ya quedamos en el olvido, salvo los personajes que sobresalen por una u otra causa. Son muchas las maneras que los profesionales de salvaguardar los hitos de cada época, siguen con sigilo este tema, crean soluciones para que no se deteriore, sostienen, siguen investigando, etc. para dejar testigos.
Yo personalmente quiero que me incineren, que busquen un árbol con amplía copa que recoja en sus raíces mis restos y, a ser posible, que cerca haya un jardín porque me hace muy feliz contemplar las flores, todas las flores.
Pediría que no se avisara a quién no me piensa con ternura y cariño, a quién yo no sienta que me lleva en su corazón y preferiría que fueran poquitas personas, las que yo supiera que me quieren porque "los queda bien", que tanto me molestan, no quiero que sean llamados.
No quiero corona de flores, nooooo, no las soporto, tan solo un ramito de flores silvestres y una música intensa.
Estoy segura que estaré presente en la ceremonia, en el corazón de las personas que me quieran, y eso me hará muy feliz.
No tengo miedo a partir, no tengo miedo, solo quiero la autenticidad y el cariño verdadero.
Quede esto como testimonio de lo que pienso.
Bueno, un cachito más de mí.
Feliz Semana.
Francisco Espada21 de octubre de 2012 16:52
Me agrada estar contigo en estos momentos de intimidad, Beatriz. Pero me surge una reflexión
al hilo de lo que comentas. Últimamente, la mayoría de las personas deciden ser incineradas
cuando les llegue el sueño eterno, con lo que borran toda huella terrena de su existencia;
por otra parte, los escritores entregan sus originales mecanografiados y ahora ni siquiera en
soporte de papel, sino en un CD o pen-drive.
¿Qué testimonio estamos dejando para los estudios futuros?
¿No estaremos dejando el campo de la investigación yermo?
Trasmite a tus amigos mi pesar por tan sensible pérdida.
Un fuerte abrazo
al hilo de lo que comentas. Últimamente, la mayoría de las personas deciden ser incineradas
cuando les llegue el sueño eterno, con lo que borran toda huella terrena de su existencia;
por otra parte, los escritores entregan sus originales mecanografiados y ahora ni siquiera en
soporte de papel, sino en un CD o pen-drive.
¿Qué testimonio estamos dejando para los estudios futuros?
¿No estaremos dejando el campo de la investigación yermo?
Trasmite a tus amigos mi pesar por tan sensible pérdida.
Un fuerte abrazo
Mi querido Francisco, me ha gustado tanto tu reflexión que pretendo recabar qué piensan los demás. Verás, yo estudié historia, he trabajado catalogando fotografías (memoria fotográfica) desde sus inicios en el siglo XX, me interesa sobre todo la Cultura Sumeria... por lo que la "Memoria Histórica" es importante para mí, pero... No te parece que somos demasiados para preocuparnos por eso? La superpoblación está haciendo que surjan nuevos hábitos. Yo, personalmente, creo que los seres humanos en su totalidad somos, privadamente, solo un número y en cuanto pasan dos generaciones ya quedamos en el olvido, salvo los personajes que sobresalen por una u otra causa. Son muchas las maneras que los profesionales de salvaguardar los hitos de cada época, siguen con sigilo este tema, crean soluciones para que no se deteriore, sostienen, siguen investigando, etc. para dejar testigos.
Yo personalmente quiero que me incineren, que busquen un árbol con amplía copa que recoja en sus raíces mis restos y, a ser posible, que cerca haya un jardín porque me hace muy feliz contemplar las flores, todas las flores.
Pediría que no se avisara a quién no me piensa con ternura y cariño, a quién yo no sienta que me lleva en su corazón y preferiría que fueran poquitas personas, las que yo supiera que me quieren porque "los queda bien", que tanto me molestan, no quiero que sean llamados.
No quiero corona de flores, nooooo, no las soporto, tan solo un ramito de flores silvestres y una música intensa.
Estoy segura que estaré presente en la ceremonia, en el corazón de las personas que me quieran, y eso me hará muy feliz.
No tengo miedo a partir, no tengo miedo, solo quiero la autenticidad y el cariño verdadero.
Quede esto como testimonio de lo que pienso.
Bueno, un cachito más de mí.
Feliz Semana.

